domingo, 25 de septiembre de 2011

"Historias entre cafés"

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Desde hoy y hasta el lunes 12 de diciembre, más de 30 adolescentes con edades comprendidas entre los 15 y los 18 años participarán en el primer Taller de Guión y Dirección de Cortometrajes "Historias entre cafés". Se trata de un nuevo proyecto de voluntariado corporativo, organizado por la Fundación Voluntarios por Madrid, institución del Ayuntamiento de Madrid y financiado íntegramente por Starbucks.

Durante 10 semanas, los jóvenes de los Centros de Tetuán y Prosperidad del Programa municipal ASPA (Apoyo Socioeducativo y Prelaboral con Adolescentes), aprenderán cómo se escribe un guión, el lenguaje cinematográfico y los distintos oficios que existen en el mundo cinematográfico. Los alumnos se convertirán en actores y protagonistas de sus propios cortos y los argumentos tendrán que girar en torno a valores como la solidaridad, la tolerancia, el compromiso o la educación y deberán transcurrir en el interior de una cafetería.

En cada uno de los centros, acudirán voluntarios de Starbucks para explicar a los adolescentes el día a día de su trabajo y para apoyarles en el contenido de los guiones. Los talleres tendrán una duración de dos horas a la semana y, desde el primer día, tendrán contacto con las cámaras que grabarán sus cortos.


En el mes de enero, se proyectarán los dos cortos que tendrán una duración de seis minutos cada uno y se les entregará a los asistentes un diploma por su participación. Con estos talleres, la Fundación Voluntarios por Madrid y Starbucks quieren fomentar el trabajo en equipo y acercar a este colectivo en desigualdad social el lenguaje audiovisual como forma de expresión y comunicación.

Starbucks, empresa comprometida 

Desde el año 2008, Starbucks ha colaborado con la Fundación Voluntarios por Madrid, en proyectos de voluntariado y en acciones solidarias puntuales, en las que se han beneficiado niños del programa municipal "Quedamos al Salir de Clase". Cerca de mil horas de voluntariado corporativo realizaron durante dos años un centenar de empleados que acudían una tarde a la semana a acompañar a los menores de familias en situación desfavorecida, a ayudarles a hacer los deberes, a leer cuentos y a jugar en la ludotecas, entre otras actividades.

Además, durante tres años consecutivos, han financiado salidas al cine y al Planetario para estos niños y han donado cerca de dos mil libros a los colegios adscritos a este programa municipal